Hace ya casi 5 años, nos reunimos un grupo de personas con inquietudes similares. Algunos de nosotros llevábamos trabajando la resiliencia durante algún tiempo y sentíamos la necesidad de ahondar más en el tema.

Fue por el verano del 2005 cuando decidimos crear ADDIMA.
Como en muchas de las historias que hemos ido leyendo sobre resiliencia, hace falta la perspectiva del tiempo para sentir completado el proceso y contemplar el crecimiento que supuso el afrontamiento de una adversidad.

Y decimos esto porque la creación de la Asociación fue en si mismo un proceso de resiliencia que afortunadamente aun no ha detenido su crecimiento,

La asociación nació de la búsqueda de una solución alternativa frente a un problema laboral, que en aquel momento nos hacia muy difícil seguir trabajando el tema que tanto nos apasionaba y del que no queríamos desligarnos. Sencillamente o nos inventamos algo para seguir, o lo mas probable era que todo el trabajo realizado hasta ese momento se perdiera. Algunas de las ideas y creencias, no se si llamarle filosofía, que nos ligaban,

son las mismas que han ilusionado y siguen ilusionando a la gente cuando escucha hablar de resiliencia. Comprobar que sigue teniendo un efecto multiplicador nos anima a continuar en nuestro empeño de que la Resiliencia llegue a cada rincón del planeta A pesar de tener frente a nosotros una empresa complicada no nos asustamos, nos lanzamos a ello con confianza y la esperanza de poder canalizar nuestras iniciativas con éxito.

Quizás tenga que ver con ese estereotipo maño de la tozudez aragonesa que dice “ no rebla”, no retroceden, no se rinden, pero el caso es que seguimos adelante contra viento y marea, gracias por supuesto, a todas vosotras y vosotros.